No existen, en las crónicas de las décadas recientes de la capital, precedentes de un poder de convocatoria similar al que ha tenido la Virgen de la Cabeza durante su estancia en la Catedral con motivo del Año Jubilar. Las previsiones de la organización se veían desbordadas en cada actividad celebrada.
Llegó encumbrada por una marea humana que la transportaba en volandas desde el recinto ferial hasta la Catedral y, del mismo modo, fue ayer la despedida. La Virgen de la Cabeza ha sido, durante una semana, un auténtico reclamo de devoción mariana para toda la ciudad. La comisión organizadora de los actos con motivo de la visita por el Año Jubilar explica que la realidad ha sobrepasado todas las previsiones. Aunque no dispone todavía de cifras exactas, fuentes del Obispado estiman que son alrededor de sesenta mil las personas que han participado en los diferentes actos que se han desarrollado en el interior del templo catedralicio. Aclaran que sería, prácticamente, imposible de cuantificar la cantidad de fieles que, de manera particular, han pasado por delante de altar en unas jornadas en las que todas las puertas de la Catedral han permanecido abiertas.
Cofradías, hermandades y grupos de acción pastoral que trabajan en las doscientas parroquias de la Diócesis de Jaén, además de los integrantes de los consejos pastorales y de representantes de los catorce arciprestazgos en los que está estruc- turada la provincia, han participado, de una manera o de otra, en las propuestas que incluía un denso programa de actos. De esta manera, las estadísticas recogidas por el Obispado muestran que las convocatorias realizadas para los diferentes colectivos han tenido una respuesta más que importante. Así, el domingo por la tarde, primera jornada en la que La Morenita estaba en la Catedral, estaban convocadas treinta y tres cofradías filiales de la provincia para asistir a una eucaristía (se oficiaron tres misas y a cada una de ellas asistieron los cofrades de once hermandades), además de una gran cantidad de fieles jiennenses que permanecieron en las naves laterales de la Catedral. Se estima que sólo en esas horas, más de cinco mil personas permanecieron próximas a la patrona de la Diócesis.
Los grupos de escolares de los centros de la provincia y de los municipios próximos también han tenido oportunidad de visitar a La Morenita. La organización calcula que, durante los cinco días en los que se realizaron estas visitas —las mañanas del martes al sábado—, una media de mil quinientos niños y jóvenes por jornada se acercaron al altar de la imagen y visitaron la exposición en las naves altas. Esto suma más de 7.500 asistentes. El lunes por la tarde, era el turno de catequistas, educadores y enfermos. Los organizadores explican que entregaron más de 3.500 acreditaciones sólo para las personas con problemas de salud. Además, asistieron 300 acompañantes ya que 450 de los enfermos estaban impedidos y cien requerían de sillas de ruedas.
Casi cuatro mil personas —la mayoría niños que se preparan para recibir la Primera Comunión— acompañados de sus catequistas o de sus familiares acudieron, igualmente, a la ofrenda floral que se celebró el jueves por la tarde. Otros grupos que respondieron de manera multitudinaria fueron los adolescentes, que protagonizaron la tarde del miércoles, y los jóvenes que participaron en una convivencia y una vigilia el viernes. La comisión organizadora recuerda que estas cifras aproximadas de participación ofrecen sólo una imagen parcial de las personas que han disfrutado de la presencia de la Reina de Sierra Morena en la capital. Aclara que es imposible contabilizar los ciudadanos que el domingo, día 15, siguieron las diferentes eucaristías que se celebraron, desde la pantalla gigante instalada en la Plaza de Santa María, igual que las que permanecieron el día 22 a la espera de poder despedir a la imagen mientras que se oficiaba la misa en el interior de la Catedral.
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